Pages

28 de mayo de 2014

Normalidad de un miércoles cualquiera

Las calles una y otra vez vomitan humo. Suda el asfalto y aún no es verano. Los coches corren hacia el estrella-to. Camino sin caminar como un pájaro enjaulado en mitad de la maleza, sin más movimiento que el palpitar por tu encuentro. Cruzo la calle en diagonal mecánicamente como lo hago a diario y me doy cuenta de que han pintado dos nuevos pasos de cebra para que las malas cabezas no se estampen contra ninguna pierna. Los obreros siguen construyendo sueños y aquel amasijo de hierros que surgió en invierno, a falta de sus inquilinos, acaba de florecer. A lo lejos, una fuente sin agua como todas las que encontramos aquel día en el que anduvimos tanto. Más que nunca. El cielo está tan azul que dan ganas de tirarse a bomba y nadar a espaldas - del mundo -, siguiendo tu estela a donde quiera que vayas. 

4 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Y porqué no lo haces?

Yo lo sé.
Porque nos hemos acomodado en la basura cotidiana.
Y allí nos pudriremos.

Besos.

María dijo...

Te acompaño para nadar a espaldas del mundo desde ese cielo tan azulado.

Me ha encantado tu texto, y esa imagen con la bombona del butano y las verjas de la ventana y puertas.

Un beso.

john dijo...

Buen texto. De pura coincidencia estoy trabajando sobre uno que habla de caminar y cruzar calles. Me encanta como lo dibujas. Saludos!

Imaginativa dijo...

TORO SALVAJE:
Y mira que es difícil acomodarse en la basura, pero como es cotidiana...

Gracias. Un saludo!

María:
La compañía siempre se agradece. Muchas gracias María.

Un beso.

John Franco:
Gracias John ^^. Un abrazo.

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)