Releo para cerciorarme de que un día pasó. Que un día nos creímos eternas e indestructibles en este mar de gente. Pero terminamos ahogadas en el tiempo,
encharcadas de palabras volátiles,
empapadas de sonrisas pasajeras,
al menos ahora que miro atrás y
no te veo.
Por más que lo intento, hay veces que cuesta acostumbrarse a no tener costumbres, a ser una extranjera de un entorno que antaño era familiar. Me cuesta hablar desde la superficialidad.
Sé que no es peor sino diferente; que el reloj no entiende de tiempo aunque yo, ilusa, pensé que éramos capaces de enseñarle su significado.

10 comentarios:
Sentirse alejada del entorno, y que te hagan sentir así, ver que nada queda porque nada hay eterno.
Un beso.
son etapas que parecen eternas , esas en que nos sentimos perdidas q no sabemos donde pertenecer, pero son etapas, al final todo pasa algo bonito llegara a tu vida, seguro q si. animo, besos
"que el reloj no entiende de tiempo aunque yo, ilusa, pensé que éramos capaces de enseñarle su significado." Magnífica. Y los vientos van cambiando. buena suerte!
Las costumbres... hay quien dice que la rutina es lo peor. Yo discrepo ya que me he prospuesto tener la rutina de evitar la monotonía en busca de la felicidad.
Abrazotes.
María:
Así es...poco queda, menos aún sino se conserva.
Gracias. Otro para ti María.
by ci!:
Todo evoluciona...o cambia. Hay que aprender a seguir.
Gracias. Un abrazo.
John Franco:
Ojalá sople a mi favor, que ya me toca.
Gracias John. Saludos.
Broja F. Caamaño:
Esa rutina me gusta mucho. De hecho, ahora mismo no encuentro una mejor.
Gracias. Un abrazo.
Precioso y muy nutren escrito. Imaginativa.
El tiempo lo tenemos que crear y es mejor dejar las hojas que caen en el suelo para esperar que salgan otras verdes y brillantes.
Besos apretaos, preciosa.
Es alejarse cada vez un poco y que ha muchos se nos ha echo costumbre vivir de esa forma.
Saludos ♡
yeste lima:
Gracias Yeste. Tienes razón, aunque a veces sea complicado esperar, es lo mejor.
Un abrazo fuerte.
Daniela:
Ese alejamiento escuece pero hay que acostumbrarse.
Gracias, besos.
El tiempo es el verdadero maestro. Nada se le escapa.
anuar bolaños:
Desde luego...es el verdadero maestro.
Gracias. Saludos.
Publicar un comentario