Desmantelando vanidades. Estallo como un globo inflado con la fuerza que le quedaba. Trizas la moral y quema, como la arena de la playa a las dos de la tarde. 35 grados. O tú y yo calentando al invierno. Aunque en ese caso... Todo cambia. Prefiero quemarme en ti.
Una maraña de bocas hambrientas sacude mi estómago. Un huracán que se enreda en mis talones, una ola de sequedad que rompe de lleno en mi pulmones. La inestabilidad reina. Pero me mantendré a flote.
8 comentarios:
Todo, sí, todo cambia, hasta las bocas sedientas pueden llegar a beber el agua vaciando su sed.
Un beso.
Hermoso texto. Y el título le queda como anillo al dedo. Cómo decimos en mi tierra, hay que seguir pa'lante. Un abrazo.
Siempre me ha gustado como juegas con las palabras para formar bonitas frases. Lindo texto, al leerlo en parte me reflejó.
Señorita Imaginativa, Bendiciones :)
"La inestabilidad reina, pero me mantendré a flote" Que hermoso, exactamente como me siento ahora, muchos saludos.
¡Jo, qué bonito!
pero ya es hora de volver, eso me decían a mí y yo te lo digo a ti.
Besos apretaos, amiga
¿Todo bien?
Uno apretaito
¿Esto podría tratarse de alguien que está pasando hambre para verse más bonita? Así lo sentí
María:
Pues sí María...Muy bonito lo que has dicho.
Gracias. Un abrazo.
John Franco:
Claro que hay que seguir pa'lante. Siempre.
Un saludo! Gracias.
luis alvarez:
Gracias por tus palabras luis. Me gusta que, en parte, te reflejara.
Saludos.
Carolina Campos V.:
Gracias Carolina! Respecto a tu segundo comentario en absoluto, nada de pasar hambre!
Un abrazo ^^
yeste lima:
Jaja ¡cuánto tiempo! Todo bien yeste, espero que tú igual. Últimamente ando sin tiempo, pero lo rasgaré a ver cuánto da de sí.
Muchas gracias! Besos.
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