arrebatar.
(De rebatar).
Se
formaba un
nudo en mi estómago que parecía
echar el ancla. Se había dado de bruces contra la realidad. Todas
las oportunidades que creía tener, se habían deshecho con la última llamada.
Era como si le hubiesen arrancado un manojo de vendas anudadas en las entrañas.
Algo así como cuando una madre se apodera de la camiseta favorita de
una quinceañera para hacer trapos. Como si le saqueasen la última nevera llena, pagada con lo que quedaba en la cartera. Arrebatas una vida que, cuando ha logrado poner la última pieza de una
torre de cartas, decides soplar. Y con este soplo has iniciado un huracán incontrolable que amenaza con
adueñarse de todo...

5 comentarios:
Me resulta familiar.
Tantos soplos con final inesperado...
οὐκ ἀθυμητέον
asi de pronto las cosas toman otro rumbo y parece q las cosas se viene abajo q c nos llevan lo q creiamos tan nuestro, la vida nunca sigue un mismo rumbo tiene tantos caminos, tantos soplos envueltos de decisiones.
un gusto leerte siempre..
saludos
Toro Salvaje:
Todos vivimos nuestros particulares soplos.
Saludos!
John Franco:
A veces es inevitable, pero no esta vez.
Gracias.
freakygirly:
Así es... vivimos plagados de ellos; todos envueltos, como dices, de decisiones.
Gracias. Un gusto tenerte por aquí!
Un abrazo.
Publicar un comentario