Siluetas que custodian mis secretos, sombras que se pegan al suelo como legañas. Así avanzo,
paso
tras
paso
entre la indiferencia de conversaciones que se venden a cambio de no sentir la soledad. ¿Somos conscientes de lo que vendemos? La anti-patía flota y, como una borrasca, me desestabiliza. Ralentizo el paso, intentando deshacer-me (de) las palabras gratuitas, intentando no empaparme. Pero llueve y las gotas se topan con una - "marcha forzada" -, casi tanto como esas miradas que me radiografían. Sin embargo, me doy cuenta de que con el lenguaje no se crea la peor indiferencia sino que la más punzante es aquella invisible y silenciosa; las tormentas sólo asustan...

5 comentarios:
Que identificado me siento. Y durante tanto tiempo. Paso a paso, como tú. Indiferencias en conversaciones cualesquiera. Me ha encantado esta entrada. Un abrazo.
P.D.: Que pedazo de canción.
No sé si lo he entendido bien. Pero aunque las palabras dañen, el caso es que debemos ser fuerte y no dejas que nos salpique más de lo que realmente hace.
Besos.
Manu:
No sé si es buena esa identificación Manu... En cualquier caso, lo importante es saber reaccionar como se debe ante esas indiferencias.
Gracias! Un saludo.
Undestinocontigo:
Afortunadamente no salpican. Todo depende de si te quieres salpicar...
Gracias! Un abrazo.
Esta frase está increíble, Imaginativa: "Entre la indiferencia de conversaciones que se venden a cambio de no sentir la soledad..."
Un saludo!
Ausencia Silenciosa:
Un placer tenerte por aquí de vuelta Ausencia.
Gracias por tus palabras!
Un abrazo fuerte.
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