Y siempre sucedía lo mismo. El cuerpo te buscaba tras haber dormido juntos. La mente sabía que no...que no había nadie más que tú en aquella habitación. Los minutos volaban tratando de conciliar el sueño, cada vez más lejano y las manos te echaban de menos. La cama consumía el tiempo y se hacía inmensa, inabarcable. Pesaba su propia existencia contradiciendo la volatilidad de sus cuerpos enfrentados. Odiaba la sensación de cerrar los ojos y encontrarse más sola que nunca. Maldita sea, cómo exageraba. Si solamente habían pasando...qué importan las horas que hubieran pasado. Si el tiempo no es más que lo que nosotros sentimos. Cerraba de nuevo los ojos y se topaba con el cristal del tren y al fondo tu cara sonriendo y se le partía alguna parte desdibujada de su interior. Que sí, lo sabe. No es más que otra despedida que se suma a las demás. Y menos mal... Pero no puede evitar echarte de menos.
Sólo lo bueno, lo que te hace sentir bien, lo que te hace vibrar, lo que te hace sentirte viva.....es lo que se echa de menos, amiga, con la tranquilidad de que lo volverás a tener.
yeste lima: Sin ninguna duda yeste... Y debo dar gracias por ello.
Más besos para ti. Gracias.
Poemas y otras Mentiras: Y tanto...se siente eterno. Las despedidas casi siempre son tristes...
Muchas gracias. Un abrazo.
lunáticasuicida: Eso es cierto, pero cuando se trata de aquello que nos hace felices, no podemos pensar en mucho más que en esa persona especial... Llámalo masoquismo y seguramente así lo sea.
Echar de menos es inevitable, como lo es, a veces, buscar esa persona en otras personas... y volver a echar de menos al ver que no está ahí. Me ha gustado. :-)
Sueña y serás libre en espíritu, lucha y serás libre en vida. (Ernesto Che Guevara)
Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad, y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas. (Martin Luther King)
Un lugar para contar lo que me pasa a diario, lo que pasa por mi cabeza y lo que quizá no me atrevería a decir en otro lugar que no fuera este.
Soñadora, que lucha por lo que quiere conseguir. Observadora de esta irritante realidad. Ojalá pudiera palpar la libertad en los ojos de cada persona con la que me cruzo. Incluso en mí.
6 comentarios:
Sólo lo bueno, lo que te hace sentir bien, lo que te hace vibrar, lo que te hace sentirte viva.....es lo que se echa de menos, amiga, con la tranquilidad de que lo volverás a tener.
Besos apretaos.
"Si el tiempo no es más que lo que nosotros sentimos."
Y que largo "sentimos" ese tiempo cuando echamos de menos tras una despedida.
Preciosa entrada!
Saludos
A veces puede evitarse echar de menos, pensando en otra cosa..
yeste lima:
Sin ninguna duda yeste... Y debo dar gracias por ello.
Más besos para ti. Gracias.
Poemas y otras Mentiras:
Y tanto...se siente eterno. Las despedidas casi siempre son tristes...
Muchas gracias. Un abrazo.
lunáticasuicida:
Eso es cierto, pero cuando se trata de aquello que nos hace felices, no podemos pensar en mucho más que en esa persona especial... Llámalo masoquismo y seguramente así lo sea.
Gracias. Un saaaaludo.
Echar de menos es inevitable, como lo es, a veces, buscar esa persona en otras personas... y volver a echar de menos al ver que no está ahí. Me ha gustado. :-)
atlantis2050.blogspot.com
X:
Totalmente inevitable...y más si esa persona es la que da sentido a todo.
Muchas gracias. Un saludo.
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