El frío empezaba a impregnarse hasta en el alma. En las estaciones de tren que recorría, el humo helado proseguía su camino entre la gente que esperaba con impaciencia que el tren fuera a recogerlos. El bailoteo que se marcaba ese gusano rojo y blanco me sosegaba. Debo confesar que comenzaba a formar parte de mí. Ya no tanto por el lugar en el que me encontraba, sino porque al final del trayecto me esperabas. Me gusta observar a las personas que ocupan sus asientos. Sus gestos, los pensamientos que se des-prenden de sus cabezas. Me gusta poder imaginar sus vidas, ya que al fin y al cabo, somos un montón de desconocidos esperando con impaciencia una parada.
El mismo asiento de siempre y una ventana abierta a la brevedad de la vida. Parques, edificios y personas se pasean con rapidez ante mi ojos. Qué pequeños somos. Y qué bonito es que alguien te haga sentir tan especial...tan grande...tan tú.
El mismo asiento de siempre y una ventana abierta a la brevedad de la vida. Parques, edificios y personas se pasean con rapidez ante mi ojos. Qué pequeños somos. Y qué bonito es que alguien te haga sentir tan especial...tan grande...tan tú.

7 comentarios:
Inventar vidas es magnifico, pero hay que procurar que sea la de los demás.
Con lo pequeños y diminutos que somos, y siempre tiene que haber un alguien, ¡con todo el gentío que hay!
Bonitas palabras.
Bienvenido el traqueteo, que hace saltar tu corazoón de entusiasmo mientras vas observando las caras, los gestos, las tristezas y las alegrías que se van quedadndo en segundo lugar porque al final del trayecto te espera alguien tan grande como tú.
Besos, Imaginativa, muchos.
lunáticasuicida:
Invento en mi mente, nunca pasa de ahí. Estaría bueno!
Y menos mal que hay alguien poque sino...no sé qué sería de nosotros.
Gracias. Un beso.
yeste lima:
Me quedo con eso...con el final del trayecto si sé que allí estará esperándome. Vaya, qué comentario tan bonito yeste.
Muchas gracias, abrazos!
Dicen que el trayecto es lo mejor de un viaje, pero si sabes que en la última parada te espera algo tan grande que es imposible de traducir, lo demás deja de tener sentido.
(los viajes en tren son adictivos)
muá.
Y eso es algo tan necesario, que son hagan sentir especial, y también a la inversa. "El mismo asiento de siempre y una ventana abierta a la brevedad de la vida" sin duda, me ha encantado.
Imaginativa, qué texto tan hermoso! Logras atrapar lo que muchas veces he sentido en el transporte público.
Eres una excelente escritora!
B.
Pues sí, lo mejor es lo que me espera al final, y lo único que necesito.
Lo son!
Gracias ^^
sibisse:
=) A la inversa es igual o más importante aún.
Muchas gracias. Un abrazo.
Ausencia Silenciosa:
Siempre me alegra verte por aquí y más después de tanto tiempo!
No me digas esas cosas, que al final me las creo y no puede ser :P
Gracias Ausencia! Muuuchos besos.
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