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13 de mayo de 2012

Sin ánimo de lucro


El suspiro que emergió de su interior tocó el cielo. Las brasas se habían consumido sin dejar daño alguno y sólo quedaba ceniza, la ceniza que soplaba en aquellos momentos.
Se preguntaba por qué era generosa y eso que ella no era muy dada a las dádivas. Cierto es que siempre lo entregaba todo auspiciando un buen porvenir en cada gesto. Y no esperaba que nadie se lo devolviera. Lo hacía "sin ánimo de lucro". Pero quizás otros no... Al fin y al cabo, algunos humanos tienen una gran capacidad para olvidar aquello que les interesa y jugar con los tontos y sus incesantes utopías. 


4 comentarios:

Un ideario y nada más dijo...

La gran mayoría, al parecer.

Imaginativa dijo...

Triste, pero cierto. Nunca es tarde para asumir la realidad.

Me alegra saber de ti. Un saludo.

Estrógena dijo...

Supongo que el "sin ánimo de lucro" verdadero es maravilloso, lástima que sea tan tan escaso en estos tiempos en los que todos deberíamos de ayudarnos unos a otros, y no buscar las diferencias, sino lo que nos une. Unidos seremos fuertes...

Mua!

Imaginativa dijo...

Muy escaso Estrógena...tanto que a veces pienso que este mundo es tonto y simple. Y eso me asusta.

Otro mua más grande para ti!

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)