Un pequeño papel se escondía en la capucha de su abrigo. Sí, era pequeño y tan sólo había escritas dos palabras, pero contenían
todo. Y era de él. Nunca se olvidaba de ningún pequeño-gran detalle. Las sorpresas que bañaron el día la había dejado muda. No pudo evitar estremecerse. Aunque no era la primera vez,
siempre le ocurría. Estaba escrito con su letra y eso le provocó ternura.
Su olor se repartió por sus manos y su piel se empapó de aquella fragancia de recuerdos...
Ahora lo sostiene, trasladándose a uno de sus conocidos vagones de tren y
viéndolo marchar con los ojos brillantes y sacándole la lengua como un niño
pequeño. Con la misma inocencia y sinceridad repartida por la mejor sonrisa. Esa que ya echa de menos comérsela con la mirada.
17 de diciembre de 2011
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Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)

9 comentarios:
deseo que estos días tan señalados tengas unas
¡felices fiestas!.
un abrazo.
Leer una de tus entradas es sinónimo de suspirar... y eso me encanta. He acabo sonriendo como una tonta ^-^
Un abrazo muy fuerte ^3^ y sigue así, dejando que me coloque en la piel de tus palabras.
Ricardo Miñana:
El deseo es recíproco.
Un saludo ^^
Liv:
A mí sí que me hacen sonreír las palabras que dejas en mi rincón...
Te mando otro abrazo, bueno y un beso :P
Holaaaa... he venido a visitarte, y me quedo en tu blog de sueños... ¿qué sería la vida sin sueños?
Un abrazo enorme!
Estrógena:
Pues Bienvenida! ^^
Para mí, no sería nada...
Un beso!
Y esa inocencia y ese niño pequeño que llevan dentro también lo amamos.
Claro que sí ^^
Un beso!
es tan triste la partida, pero el regreso, el reencuetro, reconforta demaciado
Besos! hermosa entrada
Por supuesto que reconforta. Una despedida duele menos si sabe que habrá un reencuentro.
Besos y Feliz Navidad ^^
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