Escondiendo su nerviosismo en unas oscuras gafas de sol en un día lluvioso, camina por los charcos que hace rato la tormenta dejó. Se camufla en la noche envuelta en vientos veraniegos que la conducen por calles estrechas y empedradas, cuyas cuestas sujetan una cabeza pensante con varios kilos de palabras encajadas en algún lugar entre ésta y el terminar de su espalda.
La presión en su cuerpo aumenta. Los sudores fríos caen por sus sienes. No encuentra salida para tantas palabras ahora incrustadas en su estómago. Palabras. Sílabas. Letras. Sonidos...
Y cuando cree que nadie la ve y está a punto de desechar todas las palabras que ha logrado despegar en el charco que tiene justo delante, una mano se cuela por su espalda y roba todas y cada una de ellas con besos que llegarán hasta su nuca, si no se muere antes por el camino, mientras que de los sonidos, las letras y las sílabas nacen dos palabras en el viejo charco: contigo, todo.
16 de julio de 2011
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Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)
4 comentarios:
awww :3 el amor el amor <3
hermoso escrito, como siempre.
saludos
Sin palabras.
Me alegra volver por aquí!
Besos.
María,
Muchas gracias chicas!! ^^
Besos de vuelta para todas =)
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