Un día un poco raro. Con gente extraña. Chulos. Pijas que se han pasado toda la mañana en el baño, peinándose y pintándose. ¿Amigos? Más bien lapas. ¿Acaso me sorprendía en este día gris?
Nada nuevo.
Y yo controlando mi cuerpo. Conversando con algunos órganos y grabando cada instante. Cada reflejo de los tímidos rayos que iban a parar sobre mi pelo que se tornaba rojizo. Cada temblorosa mano que escribiría nuestro destino. Cada gota de lluvia que chocaba contra mi rostro aniñado. Cada pensamiento... Cada persona aturdida, asustada y yo, no lo niego, ensimismada entretejiendo una falsa tranquilidad rota por mis ojos. Unos ojos que daban a entender que... soy una persona que quiere de una vez volar en solitario. Que está ansiosa por alcanzar las estrellas en una noche sin luna y las nubes en un día primaveral, a ver si tus labios saben a dulce algodón de azúcar...

6 comentarios:
Me gusta. Me gusta. No sé qué más decirte. Me gusta !
Jajajaja
Un beso y suerte en lo que queda ! :D
Gracias y lo mismo te digo! ^^
Creo que a veces también me ocurre. Tanta superficialidad hace que no tengas para nada ganas de ser parte del mundo, creo que sola puedes llegar a mucho más.
Me encantó lo que escribiste ^^
¡Besitos!
Es que no me siento parte de este mundo, en el sentido de la superficialidad e interés. Pero imagino que a todos nos ocurre alguna vez...
Muchas gracias Hanabi!
Más besos para ti ^^
He de admitir que cada día me sorprendes más.
Simplemente genial.
BESAZOS!
Muchas gracias María ^^
Besos de vuelta =)
Publicar un comentario