Pages

6 de diciembre de 2010

Soliloquio Mental

Puestos a imaginar en un aburrido lunes de diciembre, le doy la tarde libre a mi mente para fantasear y el resto de mi cuerpo se acopla en el sofá con los pies en el suelo (en ambos sentidos) Y tras pasar no sé cuántas horas fingiendo ver algo, agotada de no hacer nada, me encuentro a mi mente que viene como una bala y con ganas de hablar.
"Estuve con tus recuerdos pero lo único que conseguí sacarles fue que no les dejabas salir y que nunca te habías parado a hacerles frente. Como no hacían más que lamentarse, les prometí, y eso que no me gusta, que te lo contaría. Me fui desesperanzada y con la cabeza agachada, chocándome con tus preocupaciones que chillaban y corrían como si llevasen el demonio dentro. Estaban desesperadas y no pude pararlas. Justo en la salida, antes de irme, me encontré con tus numerosas inseguridades que dudosas, no sabían si salir o quedarse clavadas como las agujas de un reloj aguardando algún cambio. Todo dio un giro cuando el amor nos inundó como un gran tsunami, arrastrando hacia la salida todo lo anterior. Y es ahí cuando vi, que lo que de verdad necesitabas para ordenar y calmar tanto a tus recuerdos, preocupaciones e inseguridades era escuchar a tu corazón y dejar que actuara en mi lugar."
Pensé que iba a ser un día cualquiera, pero no existe "el día cualquiera."

No hay comentarios:

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)