Pages

6 de octubre de 2010

La felicidad nunca se había paseado ante mí con tanto descaro. Se me había antojado conseguir una amistad con ella, pero no iba a obligarla a que se quedara si ese no era su deseo.
Echando la vista hacia atrás logré acordarme de que su sombra ya se había asomado vergonzosa.
Tal vez la felicidad de la que hablo, siga siendo parte de esa sombra que creo ver, interminable. Quizás muchas veces me hice la ciega, para evitar encontrarme con ella por miedo, pero me alegra saber que sin yo pedírselo, se fue abriendo hueco solita, entendiendo así que la necesitaba.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una vez me dijeron la felicidad plena no existe, que la vida son simples momentos en los que nos sentimos felices, pero son momentos con fecha de caducidad.

Si lo que crees ver es una sombra, pero atrae, dale la vuelta a la farola y enfoca, que a la luz todo se ve mejor y distinto.

Besos.

Pd:¿Y si es 'ella' la que te necesita a ti?

Imaginativa dijo...

Siii, yo también lo pienso, pero también espero que la fecha de caducidad sea tardía, para dirfrutar al máximo de ella.

Puede que si, o que las dos nos necesitemos mutuamente!

Saludos!! ^^

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)