Cualquiera de mis movimientos era analizado minuciosamente y registrado junto a otros miles. Menudo repertorio teníais. Cada domingo montábais vuestro tenderete y los exponíais como si de un mercadillo se tratase, para que cada cual escogiera su preferido y se lo llevara por un módico precio.
¿Me podéis dejar en paz? no, mejor dicho, dejadme en paz.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)
No hay comentarios:
Publicar un comentario