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10 de septiembre de 2010

Se unía otra semana de intensa espera, logrando no sé ni cómo, aguantar hasta el fin de semana. Y ahí estaba el sábado, a la vuelta de la esquina, esperándola con el reloj en la muñeca y señalándoselo con el dedo índice: la puntualidad y ella, no iban de la mano.
Se despertaba cien veces por la noche para comprobar si la luz que se filtraba por la ventana era suficiente como para levantarse y prepararse para el encuentro. Harta de dar vueltas, hecha prácticamente un ovillo de sí misma, se despedía de su cama para saludar al nuevo día yendo a la ducha y "arreglándose". Y al rato salía, caminando rápido, ansiosa, consciente de que a cada paso las distancias entre ambos se estrechaban. Él, paciente como nadie, la esperaba...


4 comentarios:

Burbuja ♥ dijo...

¡Qué bonita! (:

Anónimo dijo...

Alaaa me gusta, amiga ! :D jajaja ya es sábado !! ya se acabó esta semana eterna xDDD

Te quiero!

Imaginativa dijo...

Gracias Burbuja!

Imaginativa dijo...

Eterna pero de verdad u.u jaja siii por fin es sábado =)
PD: YO NO!

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)