Se despertaba cien veces por la noche para comprobar si la luz que se filtraba por la ventana era suficiente como para levantarse y prepararse para el encuentro. Harta de dar vueltas, hecha prácticamente un ovillo de sí misma, se despedía de su cama para saludar al nuevo día yendo a la ducha y "arreglándose". Y al rato salía, caminando rápido, ansiosa, consciente de que a cada paso las distancias entre ambos se estrechaban. Él, paciente como nadie, la esperaba...
4 comentarios:
¡Qué bonita! (:
Alaaa me gusta, amiga ! :D jajaja ya es sábado !! ya se acabó esta semana eterna xDDD
Te quiero!
Gracias Burbuja!
Eterna pero de verdad u.u jaja siii por fin es sábado =)
PD: YO NO!
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