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9 de junio de 2010

La familia era para mí, imagino que al igual que para muchas personas, fundamental. Cada miembro era un pilar esencial y si uno fallaba, todos los demás nos desplomábamos como un castillo de naipes. No éramos muy fuertes, pero siempre habíamos pensado que juntos podríamos con todo lo que se nos pusiera delante. Nunca llegué a imaginar que algunos de los pilares que me sustentaban, se revelarían contra el resto. Mucho menos supuse que tenía al enemigo tan cerca, esperando el instante oportuno para abalanzarse sobre sus rivales y destrozarlos. Sin necesidad de hacer sangre, los hechos herían mucho más que un puñetazo.
Tenía ganas de revancha, de poder defenderme. Estaba cogiendo impulso cuando me dije que no. ¿Para qué?

2 comentarios:

No Where Else But Here dijo...

¿Para que vengarte? No sirve de nada...y luego te sentirías peor al pensarlo...
Puedes seguir adelante sin algunos pilares, por que te quedan muchos más.Solo tienes que darte cuenta de ello.

Imaginativa dijo...

Ya, no sería capaz de vengarme por mucho que dijera... :)
Si...

Graciasss.

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)