Pages

18 de mayo de 2010

Estaba convencida de que ibas a salir de esto. Las complicaciones no era un problema para ti, te crecías ante ellas.
No me he atrevido a ir a verte y estar a tu lado. No he sido capaz ni siquiera de preguntar por lo que te pasaba. Espiando en conversaciones ajenas supe cual era tu problema y en soledad busqué por Internet ese nombre extraño que en mi vida había oído. Tu vida pende de un hilo. No te vayas. Necesito pedirte perdón y decirte que he sido, como siempre, una cobarde.

1 comentario:

Ausencia Silenciosa dijo...

No eres una cobarde pues has admitido que te equivocaste, eso es de valientes :)

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)