Ya no servía de nada excusarse con los típicos motivos. Ahora, más que nunca me dolía. Haces tantas cosas que no logro entender...
Quizá tus ojos me eclipsaron y no llegué a ver la tormenta que se me avecinaba, la que se había estado anunciando durante meses. Y cuando llegó no supe resguardarme de ella. Dejé que me empapara pensando que podía de alguna forma purificarme.
Quizá la comprensión que de primeras, tuviste conmigo, sirvió tan sólo de escalón para llegar hasta mí apresuradamente. Ya no me comprendías, ni siquiera lo intentabas. Aun no te habías puesto en mi lugar.
Quizá las manos que a diario me saludaban y que tantas veces había imaginado mías, dentro de poco servirían para fundirse con otra mujer.
Quizás quererte era dañino y más ahora, que me había acostumbrado a dibujar tu cuerpo en la oscuridad, a escasos metros de ti, pensando que algún día tú dibujarías el mío. Juntos.
Tendría que ir borrándolo...muy a mi pesar.
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Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)
2 comentarios:
borrar es una palabra fea, podemos hablar de corregir. Tu parte no es la que falla, ahora además sabrá el cómo predecir la tormenta...
siempre se gana algo, aunque sea menos de lo que se pierde... es lo que hay que pensar para volver a recuperarlo ^^
"Vio" la tormenta demasiado tarde y así pasó...
He ganado más de lo que creía.
Gracias ^^
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