Esperaba el momento con ansias. Sabía que me quedaría paralizada, que no sabría que decir. El momento llegaría. Todo se paralizaría a mi pies. Oiría solo a mi cabeza, que no pararía de murmurarme. Todo lo que tenía en mente se vendría abajo en cuanto te viera, no sé por que seguía con la plena confianza de que no iba a quedarme en blanco.
Eran instantes que llegarían antes de que me hiciera a la idea de que el destino ya estaba escrito.
Eran instantes que llegarían antes de que me hiciera a la idea de que el destino ya estaba escrito.
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