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20 de marzo de 2010

Recuerdos de una casa y de una infancia

Caminando di a parar a un viejo edificio. Los años habían pasado y se notaba en la fachada. Desde donde yo me encontraba divisaba con detalle la escalera del pasillo y recordé inmediatamente después por qué me sonaba tanto.
Allí había pasado unos cinco años de mi vida. Años que recordaba con dificultad. Pero, sin embargo, podía recordar con detalle aquel pasillo y aquella casa.
Una luz entraba desde los ventanales y una pared de un blanco impoluto hacían de ese lugar un sitio agradable. Recordaba los interminables pasillos de aquel hogar. Me encantaba recorrer la casa una y otra vez imaginándome mil historias. Siempre me dieron miedo los pasillos y los cuadros que parecían seguirme con la mirada. También tenían un pequeño patio que daba al interior. Rara era la vez que no me tumbaba y miraba al cielo... En el salón, había otro ventanal gigantesco, que daba a la calle, donde veía pasar coches y personas sin que ellos me vieran a mí, o al menos eso pensaba yo.
Todos estos recuerdos pertenecían a mi pasado, a parte de mi infancia. Crecí con la mejor compañía que pude tener y fui una niña muy feliz. Ahora pasaba de largo por aquel edificio y me quedaba pasmada. Creí ver a una niña correteando alegremente por esos pasillos.

2 comentarios:

Estoicolgado dijo...

Ahora corre por otros pasillos, también feliz?

Imaginativa dijo...

Sí con una felicidad algo distinta, pero feliz :)
Gracias^^

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)