Allí había pasado unos cinco años de mi vida. Años que recordaba con dificultad. Pero, sin embargo, podía recordar con detalle aquel pasillo y aquella casa.
Una luz entraba desde los ventanales y una pared de un blanco impoluto hacían de ese lugar un sitio agradable. Recordaba los interminables pasillos de aquel hogar. Me encantaba recorrer la casa una y otra vez imaginándome mil historias. Siempre me dieron miedo los pasillos y los cuadros que parecían seguirme con la mirada. También tenían un pequeño patio que daba al interior. Rara era la vez que no me tumbaba y miraba al cielo... En el salón, había otro ventanal gigantesco, que daba a la calle, donde veía pasar coches y personas sin que ellos me vieran a mí, o al menos eso pensaba yo.
Todos estos recuerdos pertenecían a mi pasado, a parte de mi infancia. Crecí con la mejor compañía que pude tener y fui una niña muy feliz. Ahora pasaba de largo por aquel edificio y me quedaba pasmada. Creí ver a una niña correteando alegremente por esos pasillos.
Una luz entraba desde los ventanales y una pared de un blanco impoluto hacían de ese lugar un sitio agradable. Recordaba los interminables pasillos de aquel hogar. Me encantaba recorrer la casa una y otra vez imaginándome mil historias. Siempre me dieron miedo los pasillos y los cuadros que parecían seguirme con la mirada. También tenían un pequeño patio que daba al interior. Rara era la vez que no me tumbaba y miraba al cielo... En el salón, había otro ventanal gigantesco, que daba a la calle, donde veía pasar coches y personas sin que ellos me vieran a mí, o al menos eso pensaba yo.
Todos estos recuerdos pertenecían a mi pasado, a parte de mi infancia. Crecí con la mejor compañía que pude tener y fui una niña muy feliz. Ahora pasaba de largo por aquel edificio y me quedaba pasmada. Creí ver a una niña correteando alegremente por esos pasillos.
2 comentarios:
Ahora corre por otros pasillos, también feliz?
Sí con una felicidad algo distinta, pero feliz :)
Gracias^^
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