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14 de marzo de 2010

Lo que me faltaba

No podías dejarme tranquila en mis sueños. Tenías que meterte dentro de ellos invadiéndolos, siendo el protagonista. No entiendo por qué lo sueños siguen dejando espacio para ti, haciendo que en ellos se despierte mi ilusión. Viviendo mi poca felicidad. Besándote sin sentir lo que sentiría en la realidad. Esto era una especie de castigo. Sabía que en los sueños en donde aparecías, que solían ser la mayoría, tú me contabas algunas de las cosas que callabas.
Tenía claro que la realidad era un sueño, pero no que los sueños pertenecieran a la realidad.

2 comentarios:

Ausencia Silenciosa dijo...

Eso sucede!! y en los sueños, pareciera que uno no puede mandar :(

¿Qué hacer entonces? :S

Estoicolgado dijo...

menos es nada ^^

y cómo definirlos entre unos límites... cuando equivocamos esto?

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)