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6 de marzo de 2010

En estos momentos la que huía era yo. Necesitaba encontrarte, pero por más que buscaba no lograba llegar hasta ti. Entonces, preferí huir y no enfrentarme al hecho de no poder encontrarte jamás. Cada día estoy más convencida de que fuiste un sueño; de los que sueñas una noche y parecen mágicos, de los que quieres retomar pero sabes que nunca volverás a tenerlos.
Te sigo deseando como el primer día, disimulo mis ganas por estar cerca de ti de la mejor manera y guardo la esperanza en el bolsillo de mi pantalón, criando polvo.

2 comentarios:

Estoicolgado dijo...

La idea es la misma... orientándola como es debido, te satisfará en la medida que debió hacerlo desde el principio... no tardando, ójala

Imaginativa dijo...

Ojala... :)

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)