En estos momentos la que huía era yo. Necesitaba encontrarte, pero por más que buscaba no lograba llegar hasta ti. Entonces, preferí huir y no enfrentarme al hecho de no poder encontrarte jamás. Cada día estoy más convencida de que fuiste un sueño; de los que sueñas una noche y parecen mágicos, de los que quieres retomar pero sabes que nunca volverás a tenerlos.Te sigo deseando como el primer día, disimulo mis ganas por estar cerca de ti de la mejor manera y guardo la esperanza en el bolsillo de mi pantalón, criando polvo.
2 comentarios:
La idea es la misma... orientándola como es debido, te satisfará en la medida que debió hacerlo desde el principio... no tardando, ójala
Ojala... :)
Publicar un comentario