Puede que el poco tiempo que pasé contigo lo estuviera echando a perder. Aquellos días dorados en los que pensé que el mundo, incluido tú, habíais cambiado fueron días soñados. No pensaba que podía ser tan duro, ni imaginaba que tal sólo me quedarían los sueños para poder intercambiar una palabra contigo. Quisiera enfrentarme a ti y preguntarte qué ha sido de nuestra amistad. Qué ha sido de ti.
Yo aunque no te hayas dado cuenta……sigo aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario