Es gracioso ver como las cosas cambian tanto, de un día para otro, incluso de una hora a otra. No sé por qué, pero siento mucho por ti.
Tú has llegado hasta mi corazón, de una forma que ni yo misma esperaba. Nadie esperaba. Pero aquí estás y quiera o no, sé que te vas a quedar por un tiempo ahí. Ya te has instalado y yo lo único que puedo hacer es darte la bienvenida y esperar que la “convivencia” no sea muy conflictiva ni dolorosa.
1 comentario:
la no convivencia es mucho más... mucho menos concreta. No sabes si es para bien o para mal... solo puedes imaginar; y claro, todo vuelve a ser perfecto. Separados físicamente, unidos por alguna razón quizás emocional... aunque semiesfuerzos sean casi inaudibles y no correspondidos. Luego como lo estudiaste, lo tienes a dos metros y ni te atreves a pensar en todo lo que luchaste por ese momento, o harías locuras, vivencias concretas; con el riesgo de que no sean tan perfectas...
Seguro que la convivencia imaginaria, supera la ficción positivamente. Pero digamos que... eso son los sueños. Y la realidad es la que debe luchar por alcanzarlos, no los sueños a la realidad; sino se acabarían estropeando =) [esto no implica que del otro modo no, pero las probabilidades son mayores si se realizan así, aunque no a efectos, con esa idea]
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