Si he estado así, es porque no quería que llegara este día. El poco recuerdo que tengo, sale a la luz. Hace muchos años que ya no estás. Yo ni siquiera había nacido. Con los años fui creciendo y la idea de que existías fue aumentando. No estabas físicamente, pero yo te sentía como si estuvieras. Y ahora la idea de que estás conmigo, acompañándome en cada momento, no se me puede quitar de la cabeza. Sigo sin entender por qué te tuvo que pasar eso. Nunca podré saber nada sobre ti.Nunca. Pero sé que ahí estás, sé que me ayudas y que me entiendes. Sé que me quieres. Porque a mi también me pasa eso, que te quiero aunque seas un total desconocido para mí.Y hoy, vienes a mi mente como sólo un recuerdo puede hacerlo. Dejando tras de mí pena. Una pena incurable puesto que no puedo hacer nada. Una pena que aunque transcurran años, no se podrá aliviar.
Siempre que me encuentro mal, siento como si alguien me diera fuerzas. Las fuerzas que necesito para seguir.Así que, sígueme protegiendo como sólo tú sabes hacer. Sígueme ayudando.
2 comentarios:
Querida amiga,estas cosas son raras,pero a la vez ciertas. Cada uno tenemos un ángel que nos ayuda y que nos sigue allá donde vayamos,algunas personas lo sienten más cerca,como es tu caso y otras personas ni lo sienten.Da ánimos saber que hay alguien protegiéndote aunque no le veas,pero sabes,aún así que está a tu lado :)
Yo no se dónde estará, pero siempre está donde estoy yo. Qué tristeza...
Publicar un comentario