Retomo el punto aquel que decidí borrar y todo me vuelve a parecer estúpido. Estúpido no valorar los pequeños detalles que conforman los motivos por los que cada mañana te despiertas agradecida por seguir existiendo. Estúpido por valorar aquellos que te hieren y te obligan a retroceder, incluso a quedarte quieto en el camino, sin más peso en la mochila que la carga de tu negatividad. Suficientes kilos como para aplastar la sonrisa del día y dejarte anclado en el suelo. Sólo uno mismo puede llegar a conocerse algún día. Y yo, tengo la sensación de que he dejado de lado a aquella muchacha que decía conocer la libertad. O quizás ella estuviese equivocada y no vio más que un puñado de plumas caídas del cielo...
Sólo necesita
echar a volar.
Pero...
¿cómo?
Pero...
¿cómo?

7 comentarios:
Echas a volar cuando escribes cosas como ésta, y hacer volar a personas como yo :).
Todos tenemos días en que la negatividad nos acecha, tú sólo apártala de tu lado.
Hay que aprender a valorar lo bueno y lo malo, de todo se saca provecho, verás cómo va desapareciendo lo negativo poco a poco y lo ves de otro color, más gris, menos negro, hasta que vaya clareando.
Un beso gordo, amiga.
Manu:
Vaya! Si eso es así, me puedo dar por satisfecha, ya que lograr eso es muy complicado.
Muchas gracias, un abrazo.
yeste lima:
Se irá clareando, la oscuridad la creo yo muchas veces...pero otras me gana terreno sin poder evitarlo...y sucede esto.
Gracias =) otro para ti.
Realmente pienso que lo peor es callar, hay que hablar aunque sea sin palabras.
También opino que nadie se conoce nunca, porque todo es impermanente (¡y menos mal!).
Por último, respecto a tu última frase, una vez leí esto, quizá te guste (o te ayude): "Volar es el resultado de una intensa pasión, nunca de su práctica".
Besos.
lunáticasuicida:
Callo, pero expreso todo con mis gestos. Creo que es realmente complicado no llegar a decir nada de ninguna de las dos formas...Yo al menos no sé. Me gusta tu comentario respecto a conocerse a uno mismo. Yo, sin embargo, tengo la esperanza de algún día, poder llegar a conocerme (algo).
Sí que me ayuda la última frase...y estoy totalmente de acuerdo con ella.
Muchas gracias y un beso.
Conozco el peso letal de esas mochilas. Matan pero nunca del todo. Y eso es tal vez lo más duro.
Un beso.
Juan Antonio:
Sí, que el peso perdure en el tiempo... es doloroso.
Gracias ^^
Publicar un comentario