Soñemos. Rodeémonos de cariño puro y eterno, sintamos cosquillear el infinito entre nuestros dedos. Volemos livianos y serenos hacia tierras por descubrir, en una aventura que aún no ha sido narrada por nadie. Pensemos en lo que verdaderamente nos llena hasta rebosar en esta vida, en la felicidad casi idílica que cualquier humano desea alcanzar. Yo lo tengo claro, y sé que tú también al cogerme fuertemente la mano.
No hace falta más que abrir los ojos, despertar, para que la realidad me inunde de ti. De esa mirada única y a ratos indecente que clava sueños realizados...
Aunque probablemente no,
ni siquiera en sueños
podría habérmelo
imaginado.
3 comentarios:
Los sueños se suelen realizar cuando menos te lo esperas y nuestro deber es seguir deseando esos sueños para que cuando lleguen sepamos reconocerlos sin rechazarlos.
Besos, muchos.
Pero, ¿a dónde se ha metido el comentario que dejé antes?, bueno, como ya no recuerdo muy bien lo que te decía, vuelvo a comentar.
Es bueno esperar a que los sueños se hagan realidad, seguro que cuando te lleguen sabrás reconocerlos sin rechazarlos.
Y seguro que te mereces los mejores.
Un beso.
yeste lima:
Tengo moderación de comentarios! Los dos los tenía bien guardados para publicarlos cuando los viera ^^
Sí, es esencial saber reconocerlos sin rechazarlos. Esperaré a ello.
Muchas gracias, eres un encanto.
Besos.
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