Indago, con la más absoluta de las seguridades, en un terreno escabroso con la certeza de que el lodo no me tragará tierra adentro. Busco, miro, leo, siento. Y vuelvo a sentir cómo esa seguridad de la que alardeaba, se transforma en su antónimo. Remuevo entre sinónimos para intentar arreglarlo, pero es tarde, ya no puedo engañarme. Y menos aún engañarte.
¿Qué pretendo decir mientras me consumo entre el lodo? Que las palabras que se transmiten a otra persona que no eres tú con un sentimiento
tan verdadero, dañan… Pero fui yo la culpable, por indagar en el lodazal de las inseguridades.
La curiosidad, que mató a la gata.
9 comentarios:
Linda entrada, hola! tanto tiempo sin visitarte. Lei un vez la frase "la curiosidad mato al gato, pero este murio sabiendo"... me dejo pensando, la curiosidad lleva muchas veces a la decepcion pero al menos a la realidad.
Besitos n.n :)
Yo en esto también soy un experto, pero tengo la esperanza de que las palabras acaben volando hasta donde de verdad quiero. :)
me recordó mucho a un ex que tuve, me decía "pekeña curiosa" que que a esa relación si la comió el lodo hehehe
Besos!
la fotito ♥
Sheila:
La realidad (o al menos lo que esta gata entiende por realidad) es dura y prefirió morir sabiendo...ahora ya sólo tiene 6 vidas.
Más besos!
Flowice:
Volarán hasta donde crean oportuno, y si no vuelan, mejor que no te regalen los oídos con palabras efímeras, que las que importan son eternas.
Un saludo!! ^^
Muchas gracias pequeñita y doamna care plânge.
Saludos =)
¿y qué quería saber la gata?
La gata quería saber más que nadie y se inventó una historia para curiosear...
Y así pasó...fue engullida por sus invenciones.
Un saludo ^^
Gracias a vos por el comentario ^^ me gusto eso de que aun tiene 6 vidas, pero si, prefirio morir sabiendo.
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