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9 de mayo de 2011

Mi fabulosa vecina

Ha sido un día raro. Todo comenzó cuando mi vecina del tercero, esa que nunca me habla y me mira de arriba a abajo sin reparo, me hizo un comentario en el rellano del primer piso acompañada de su perro, o perra, con los dientes salidos completamente de la boca y un gruñido que no invitaba a la amistad.
- ¡Ya llegas tarde como siempre!
Su comentario me dejó perpleja. Ese "como siempre" me daba a entender que me tenía bien vigilada. Le sonreí mitad con cara de circunstancia mitad con cara de "nometoqueslamoralalas8.30delamañana"
El resto del día me sentí fuera de lugar con gente con la que no debería. Pero he supuesto que el estrés de estas últimas semanas influye en gran medida para que todos estemos en Babia. Así que me desconecté del mundo pensando en que es verdad eso que dicen de que todos los perros, o perras, se parecen a su dueño/a.

2 comentarios:

Sheila dijo...

Muchas gracias por comentarme!
JAJAJAJ, ame esta entrada ! es curiosisima :l

Imaginativa dijo...

De nada, gracias a ti!
Mi vecina, que es un tanto especial u.U jaja
Un beso =)

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)