Los he lavado todos con agua bien fría en ese río donde los niños juegan y a continuación los he tendido con dos pedazos de cuerdas.
He esperado paciente a que se secaran con el calor y la brisa que sabe a verano y después los he depositado junto a otro viejo montón en la arena.
Se van apelotonando. Y yo no puedo contener las ansias de renovación. Necesito una bocanada de aire nuevo, un impulso que me lleve hasta el otro lado del río o que me arrastre camino al mar como viejos sedimentos. Sentir el pleno movimiento en mi cuerpo, sujetada tan solo por dos manos, tus manos, que hoy simulan las pinzas con las que tiendo mis usadas inseguridades y cerrar los ojos con fuerza, respirando de esta renovación veraniega.

3 comentarios:
Muy bueno, me pasa lo mismo, quiero algo nuevo que me vacie las inseguridades y que renueve mi ser por dentro . Hermoso, como siempre.. increible .
gracias por comentarme , como siempre adoro tus comentarios :)
En vez de estar lavando y tendiendo las inseguridades,si quieres cambios, quizá lo mejor sea desecharlas de una vez,¿no?
Te animo a que lo hagas ;)
Muchos besos
Genial,como siempre :)
Sheilúbella:
Muchas veces necesitamos un cambio radical y rápido para poder seguir.
Gracias a ti Sheila, un beso! =)
Burbuja:
Tu comentario me ha dado que pensar. A lo mejor esa es la solución. Probaré...
Gracias! Un saludo^^
Publicar un comentario