Si hace una semana no me enteré de la lluvia hoy su incesante ruido me atornilla la piel hacia el fondo de la bañera. La gran diferencia es que me faltas, por eso desvío mi cabeza dando la espalda a la ventana que tiene el pequeño baño y pliego mis alas sin querer salir a pasear... porque sin ti...todo es distinto.
Y así llevo horas. Exactamente 51. Metida en una bañera que al principio rebosaba burbujas. Han desaparecido al igual que mis dedos de niña sustituidos por unos acartonados y arrugados semejantes a los de mi abuela. Y lo único que me apetece es besarte hasta que se nos desgasten los labios así que me sumerjo para bañar a las neuronas más sucias y romanticonas porque hoy...hoy no toca.
Y así llevo horas. Exactamente 51. Metida en una bañera que al principio rebosaba burbujas. Han desaparecido al igual que mis dedos de niña sustituidos por unos acartonados y arrugados semejantes a los de mi abuela. Y lo único que me apetece es besarte hasta que se nos desgasten los labios así que me sumerjo para bañar a las neuronas más sucias y romanticonas porque hoy...hoy no toca.

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