Pages

27 de enero de 2011

Eso era lo que necesitaba. Un último empujoncito en forma de horas que van desapareciendo para ser consciente de que el aire me empieza a faltar al imaginarte.
Y sé que estás. Siempre estás. Pero necesito tenerte cerca de nuevo aunque no haga más que decir tonterías. Qué le voy a hacer, si lo que quiero decirte de verdad se me olvida con tu primera mirada. Y no es que sea algo coherente, pero al menos la evidencia quedaría apartada y finalmente aparcada en algún parque cercano a donde estuviéramos. Ya sabes cómo soy.

Pero vuelves para estar conmigo. Llegarás cansado del viaje. Con el cuerpo medio contracturado por culpa del asiento del autobús. Me esperarás como cada día en la estación y aun con todo eso tendrás unas ganas increíbles de contarme lo bien que te fue el viaje, lo cómodo que fuiste y lo nada cansado que llegaste con la sonrisa más bonita que nunca vi. Es imposible no quererte.

1 comentario:

Burbuja ♥ dijo...

¡Qué bonito!
Se nota mucho cuando un amor es verdadero y cuando es un simple capricho...y en tu caso se ve a leguas que es totalmente verídico.Te deseo lo mejor, Imaginativa.Y deseo también poder seguir leyendote.
Un abrazo (:

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)