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15 de diciembre de 2010

Única

Exuberante aquel cuerpo perfectamente moldeado. No era la típica modelo de inmejorables medidas. Ni rubia, ni tampoco tenía los ojos claros. El molde no se ajustaba a los cánones que en esta sociedad se habían impuesto. Todo tan superficial… Por esa y por otras muchas era diferente al resto. Seguros aquellos pasos que se encaminaban hacia un futuro éxito, alegraba a cualquier persona con su presencia y con una firmeza que contagiaba allá por donde iba, con su mundo de colores vivos.
Abierta en un mundo donde todos llevan una coraza que a veces por propia voluntad y otras por el miedo a que te hagan daño tenían impuesta de forma casi automática, decidió adquirir una para que cesaran las flechas que Cupido insistía en mandarle. Comenzó a cambiar, a no dejarse llevar, a ser una copia de copias imperfectas.
Y una tarde, me la encontré llorando. Era la primera vez que lloraba delante de mí. La primera vez que expulsaba todas las flechas que se habían quedado clavadas y la dañaban. La primera vez después de mucho tiempo que hablaba con la libertad que la caracterizaba, que en sus ojos la veía a ella y no a una copia, que volvía a dejar huella siendo diferente al resto.

No olvides que eres verdaderamente única.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Quiero que sepas que esta entrada me ha emocionado mucho y que lloro cada vez que la leo.Sabes que soy una persona que no suele llorar cuando hay gente delante,pero esa tarde no aguanté más,tú sabes porqué perfectamente y lo plasmas aquí de una forma perfecta.En cuanto a lo primero...cuerpo perfectamente modeldo...ejem ejem...jajaja .Quiero darte las gracias por todo amiga mía.No dejas de sorprenderme con tus entradas,y ésta especialmente me ha llegado al corazón.Te quiero muchísimo. (:

Imaginativa dijo...

Llorar no es malo tanto si es para bien como para mal.
Sí perfectamente moldeado.
Eres especial (en cuerpo y alma jaja u.U)porque no eres como los demás en ningún aspecto.
Tú, con tu esencia =) Que no desaparezca!

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)