Al rato, aunque en verdad fue después de un día entero (con él las horas pasan muy fugazmente) retomo el camino de vuelta y la realidad me asalta al doblar la calle y me roba mi alegría.
La habitación patas arriba, los comentarios muy desafortunados y la asignación de niñera ocasional al borde del colapso. El nerviosismo aumentaba pero mi cara no presentaba ni un atisbo del enfado que tenía.
Y a la mañana siguiente, todo el mundo calla, y me crean serias dudas sobre si fue una imaginación mía, si me estoy volviendo majara. Incluso hacen que me replantee si vale la pena discutir por lo mismo, porque no cambiarán...
Y a la mañana siguiente, todo el mundo calla, y me crean serias dudas sobre si fue una imaginación mía, si me estoy volviendo majara. Incluso hacen que me replantee si vale la pena discutir por lo mismo, porque no cambiarán...
Me canso de los problemas tontos que tendrían fácil solución si la gente no fuera como es. Si actuaran con coherencia y si hicieran por ser mejores personas. Estoy cansada de interrogatorios, de que dejen que urguen en mis cosas. No aguanto el "no ha pasado nada" del día después. Estoy cansada de que no me valoren. Porque las palabras son muy bonitas pero sólo sirven para regalar los oídos a no ser que vengan acompañadas de hechos.
Sé que lo que voy a decir suena a tirar la toalla pero: así es la vida.
Sé que lo que voy a decir suena a tirar la toalla pero: así es la vida.

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