Se asoman las primeras nubes de un nuevo día, frío y encapotado y me dirigo a la ventana para despejar a las neuronas más perezosas.
El aire helado cala en mis huesos pero me gusta tanto estar frente a mi ventana captando lo que mis cansados ojos logran ver...
El aire helado cala en mis huesos pero me gusta tanto estar frente a mi ventana captando lo que mis cansados ojos logran ver...

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