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25 de marzo de 2010

Esa noche te solté la mano en cuanto vi que empezábamos a rozarnos. Aunque era lo que más deseaba, lo hice. Te quedaste mirándola, yo me quedé mirándote y te respondí con un abrazo. Sonreíste. Hacerme la dura nunca se me había dado nada bien. Apenas fueron segundos. Segundos en los que sentí el cariño que guardabas dentro. Yo sabía que parte de él era para mí.

2 comentarios:

Estoicolgado dijo...

eso es bonitoo!
muchas veces conviene endurecernos, evitar reblandecerse cuando se está a remojo es difícil!ánimo y que no te pierda, no sabe lo que tiene :)

Imaginativa dijo...

:D Gracias!

Sueña y serás libre en espíritu,
lucha y serás libre en vida.
(Ernesto Che Guevara)