Por fin, digo adiós a esta semana. Se marchan estos siete días y se llevan la felicidad que tenía acumulada. La tristeza reaparece como protagonista de mi historia, deshaciéndome en tiempo récord. Y, como siempre, tengo que recomponerme yo sola.
Siete días complicados que sin embargo sé que no me llegarán a hundir del todo, porque yo no daré ese gusto a nadie. La tristeza se irá del mismo modo que vino. Y sino, la echaré a patadas.
2 comentarios:
Muy bien dicho.Es algo que quieras o no duele,pero no debes permitir que te hunda ni muchísimo menos.Hay que mirar hacia arriba,con la cabeza bien alta.
Cuando la gente intente con todas sus fuerzas hundirte, riete. Es lo mejor. Con la cabeza alta si, aunque no literalmente porque si no... iré de sobrada y no soy así xDDDD Gracias ^^
Publicar un comentario