¡Qué mala es la envidia!
La gente tiene doble cara, pero lo malo, es que no saben utilizar ninguna. Superioridad ¿de qué? Yo diría que de nada. Qué juventud más patética tienen algunas, creyéndose perfectas cuando lo único que hacen es resaltar lo poco que tienen volviéndose más patéticas aun. Lo peor que se puede ser, lo sois: típicas.
Iros con vuestro teatrillo a otra parte, porque aquí me sobran marionetas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario