Hoy, me desperté pensando en que iba a ser un día como otro cualquiera, pero no fue así. Cualquier día sirve para aprender, como hoy.
Toda apariencia, engaña. Y aunque creas conocer a una persona mucho, siempre, te sorprenderá. Generalmente optamos por juzgar sin conocer y claro, siempre nos equivocamos. Soy una persona y como tal,también me puedo equivocar pero hoy me he dado cuenta de que existen personas hipócritas y muy teatreras. Odio que la gente me mire de arriba a abajo y odio que se crean superiores. Nunca, me pondré a sus niveles.
Cada día me da le sensación de que hay menos personas normales, porque a menudo me terminan sorprendiendo y casi siempre, para mal.
1 comentario:
mi reflexiones muchas veces terminan con una conclusión parecida... y te lo digo sabiendo que tampoco es consuelo. muchos remedios para cambiarlo no hay, tan sólo sería cuestión nuestra el evitar tales tropiezos
Publicar un comentario