Mejor que nadie pregunte, que nadie diga nada. Mejor que me ignoren, que hagan como si no existiera. Que nadie se interese por saber donde me encuentro.
Estoy intentando encontrarme a mi misma, obtener respuestas. Un batallón de preguntas, de imágenes se han depositado en mi cabeza haciéndola recordar de todo.
¿Qué es mejor: lo desconocido, aquello que te incita a conocer cosas nuevas, o lo seguro, sabiendo de qué pie cojea una persona?
Un día digo una cosa y otro día lo contrario. No sé qué diré mañana, pero lo que sí se es que hoy sólo puedo recordar tu piel, tus manos, tu sonrisa, tus palabras, tu boca…
Pero sin embargo, también recuerdo a otra persona. La “actual”. Recuerdo el día que nos vimos en el metro, recuerdo los días con la cam y también recuerdo tu sonrisa y tu voz.
¿Qué es mejor entonces? De momento, prefiero lo desconocido, porque ya se de qué pie cojea la otra persona, y no me gusta y sé que no puedo cambiarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario